23 de abril de 2010

23 de abril. La leyenda del dragón y san Jorge.

Hace muy poco, pude leer en el blog La Taberna Encantada del amigo Wizard, una versión libre de la historia de Jorge de Capadocia y el dragón. Hoy me propongo relatar otra historia, dado que es el Día del Libro, para que sirva de lectura amena y esclarecedora de lo que les sucedió a aquellos personajes que protagonizan todavía hoy, la leyenda de la doncella, el dragón y el caballero llamado Jorge.

Dicen que todavía se puede gozar de un manantial de aguas tibias y sulfurosas que en los primeros siglos de nuestra era visitaban los patricios y nobles bizantinos, y que se encuentra en el centro de lo que hoy conocemos como Ásia Menor. Los sabios galenos de aquellos tiempos sabían que aquella agua beneficiosa era fruto de la gran cantidad de azufre que contenía, pero no sabían de donde procedía.

Después de muchos siglos, aquella leyenda que os voy a contar y que habla de amores imposibles, pervive todavía en la memoria de unos pocos.

Durante muchos meses, una doncella y un dragón se veían a escondidas en aquellos parajes, compartiendo lo que muchos pensarían que era un amor antinatural. Pero como todo acaba por saberse, los habitantes de la ciudad se enteraron de lo que sucedía en el bosque y enseguida se apresuraron acabar con aquello. Castigaron a la joven encerrándola en una habitación en la torre más alta del castillo. La puerta era de hierro y nueve candados la mantenían bien cerrada. Buscaron después a cuantos nobles guerreros pudiesen realizar la hazaña de matar al joven dragón, que nunca había hecho mal alguno hasta que aquellos hombres comenzaron a hostigarle. Uno a uno los fue matando hasta que llego Jorge de Capadocia una noche y lo encontró dormido, y con su lanza poderosa lo mató. Los ciudadanos festejaron el triunfo del capadocio, y arrojaron el cuerpo de la bestia al manantial, para que si su sulfuroso corazón en llamas seguía latiendo, se apagase en aquellas aguas gélidas.

Nadie sabe qué le pasó a la doncella. Unos pocos dicen que murió de pena, otros que acabó sus días en un convento, pero la mayoría cuenta que después de liberarla, en una fría mañana invernal se arrojó al pequeño lago y murió. El encuentro de las almas del dragón y la doncella calentó tanto aquellas aguas, que desde entonces bullen; y mientras la leyenda de aquellos dos amantes permanezca en el recuerdo de los mortales, el manantial seguirá fluyendo con sus aguas calientes.

FIN


El motivo real por el que escribo esto es para propagar esta historia, así quienes la leáis contribuiréis a mantener vivo el recuerdo de aquel amor incomprendido.


Imagen: dissortat.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Maria de Somnis de Plastilina diu:

Com que és tan difícil posar-se en contacte amb tu... Com que és tan difícil posar-se en contacte amb tu ho hauré de fer a través d'aqui...que me'n recordo!!!
MOLTES FELICITATS!! (jejejej)

Una abraçada i celebra-ho pels aires^-^.

Madame Minuet dijo...

Muchas gracias, monsieur, por compartir su hermoso relato. Como me gustan las historias de caballeros y dragones! Precisamente ayer estuve releyendo El caballero del leon, de Chretien de Troyes. Quel plaisir!

Feliz dia de San Jordi, y del libro, y de primavera, y fin de semana.

Bisous

Goculta dijo...

Lo que yo decia a mi el dragon me cae mejor que el tal "santo".
M'agrada aquesta versió.

Pulgarcito soñador dijo...

Me encantó la historia de amor, la historia repite las persecuciones atroces sobre aquellos que se aman transgrediendo las "convenciones" sociales y repite que el amor no se rompe, ni siquiera con la muerte. Un abrazo.

Pablo D. dijo...

Una historia muy, muy bonita.

La literatura es la mejor manera de permanecer importal en el tiempo...

Un saludo!

La Meva Perdició dijo...

Brillant! La historia d'amor entre la donzella i el drac, a la alçada de la dels Montesco i Capuleto.
A enllustrar la cota de malles, gaudir dels llibres, l'escriptura i lectura en el dia de Sant Jordi!
Jo he sigut afortunat avui, m'han regalat el “Tormenta de espadas” tercera part de la gran saga de George R.R. Martin, “Canción de Hielo y Fuego”. Espero acabar el dia brindant amb un bon beuratge per les lletres i les espases!

Laura T. Marcel dijo...

Una aportació genial, com sempre, amb la teva Història. Interessant versió sobre la tragèdia en que es converteix de vegades l'amor.
Ai, l'amor!!!

Niamh dijo...

preciosa historia, y mira que me gusta el modo en que las cuentas,¿eh? ¡Un beso!

Javier Peralta Medina dijo...

Todos los amores que se pierden son tristes, ya que el corazón, el verdadero motor de la vida y del sentimiento, sufre y se rompe, pero siempre queda apenas un poco que mantiene viva la llama...
Preciosa tu historia, y excelente tu grabado¡

Silver's Moon dijo...

Maldita sea mi estampa, es un dragón mágico, con lo que no tardará mucho en desaparecer, y adiós a la recompensa. Porque a ver quien le explicas que has matado a un dragón si no queda ni rastro. Además en esta mierda pueblo tampoco hay nadie.
Desató al dragón de la montura, y dejó a la chica, que seguía inconsciente, tumbada a la sombra. Porque a esta la dejo aquí, que no mas falta que un conocido me vea con ella, y la tenemos liada en casa - pensó mientras la dejaba. Mientras veía como el rastro de rosas se acercaba al dragón, subió al caballo y se marchó.
El dragón empezó a desvanecerse, cuando toda la gente del pueblo salía de la iglesia. Se habían reunido allí de urgencia ya que la princesa había desaparecido, y estaban preparándose para salir a buscarla. Asombrados vieron desaparecer al dragón y vieron que detrás de él estaba la princesa, sana y salva.
Al despertar la princesa explicó su historia, la cual por orden del rey fue escrita en papel para que las siguientes generaciones conocieran la historia. El encargado de hacerlo, el erudito del pueblo, que había leído a Homero y a los clásicos, decidió que la historia debía de contarse de manera épica. Así que el desconocido caballero se convirtió en el mismísimo San Jorge, que descendió del cielo a lomos de su blanco caballo y que tras feroz batalla derroto al dragón que tenía atemorizada a la población, y que había exigido a una joven cada día, a cambio de no destruir el pueblo. Y la princesa se había ofrecido de manera valerosa a ser la primera victima, y por ello Dios envió al santo guerrero para derrotar a la bestia.
La historia fue del gusto del rey, y se empezó a contar de padres a hijos, y estos a sus hijos, y a los hijos de sus hijos.

Ale, ya tenemos dos historias de dragones para el día de Sant Jordi.

Besitos

Silver's Moon dijo...

Qué historia tan bonita!!

La he leído en otro blog con otro argumento. Te hago un copia y pega para que también sepas la otra versión jeje. Lo haré en dos comentarios porque sino no me deja.

El cazadragones descansaba resoplante apoyado en su espada que tenia con la punta hundida en el suelo. Delante suyo yacía muerto el enorme bicho al que acababa de matar tras una dura pelea. Contemplaba como la lanza le había atravesado el cuello, pero aún así no lo había matado, sino que lo enfureció mucho más, hasta que al final consiguió atravesarle el corazón con su espada. Mientras se recuperaba se revisaba los rasguños y daba gracias una vez mas al día que decidió cambiar la pesada armadura, que quizá iba bien para los caballeros en sus guerras, por una ligera puesto que para las garras de un dragón los dos modelos eran igual de blandas, pero la ligera le permitía moverse con rapidez lo cual esta vez le había salvado de un zarpazo mortal justo después que de un certero colazo les hiciera caer a él y a su montura.
Cerca de la bestia seguía sin sentido la joven que vio como iba a ser devorada por el dragón, y que le impulsó el atacar esta presa inesperada. Guardó la espada, no sin problemas desclavó la lanza, buscó una soga en las alforjas, ató un extremo alrededor del cuello del dragón y el otro extremo a su caballo. Un animal grande, elegante, de sangre andaluza, pero que al mismo tiempo era capaz de arrastras un dragón como este. Como la dama no despertaba la subió a lomos del caballo, cogió al caballo por las bridas y empezó a encaminarse hacía al pueblo.
Durante el camino por el bosque le daba vueltas a que hacía aquella joven en aquel lugar y porque el dragón se la iba a comer. Los dragones son listos, valientes y osados pero solo atacan por defensa o supervivencia, y raramente a humanos si no se cruzan en su camino. ¿Y la joven? Si a ese bosque solo le faltaba un cartel que dijera, aquí vive un dragón. Pero que se puede esperar de seres tan complicados que cuando dicen sí, quieren decir no. Cuando dicen no, es sí, excepto cuando el sí es sí y el no es no. Que se lo pregunten a mi mujer, se decía a sí mismo. No te líes con ninguna doncella – me dijo al salir de casa - y yo por ahí peleándome con bestias que se me zamparían de un bocado. Eso sí, cuando llego a casa con una bolsa de monedas, todo son cariñitos.
Mientras pensaba en todo esto llegó a la plaza del pueblo. Desde que entró en él se había dado cuenta: no había gente. Llegados a la plaza mayor el panorama era el mismo, y empezó a plantearse que el dragón se los había comido a todos, pero vio que no había ni destrozos ni sangre. Sangre. Sus ojos se abrieron como platos, dejó al caballo, al dragón y a la dama y empezó a caminar el camino recorrido. Desde la cueva del dragón hasta la plaza del pueblo fueron dejando un rastro de sangre que brotaba de la herida del corazón del dragón. La sangre se filtraba en la tierra y al poco tiempo surgían rosas donde había habido sangre.

Dissortat dijo...

Muchas gracias a todos por uestro cometarios. Agradezco especialete las otras dos versiones que la amiga Silver's nos ha mandados jajajajajaja lo que me he podido reir xDDDDD

Espero que os hayan regalado muchos libros!

Saludos!!!!

(Y que sepáis que era mi santo ¬¬)

CAROLVS II, REX HISPANIARVM dijo...

Hermosísima y amena historia Dissortat, sin duda, excelente para celebrar San Jorge o Sant Jordi, el santo que mató al dragón.

Un saludo.

wizard dijo...

he estado unos dias ocupados, y vuelvo al mundo blogero y me encuentro con tu post. realmente maravilloso. tenemos una xerrada pendiente. Increible amigo. Eres miembro de honor de la taberna.

Cris (V/N) dijo...

No coneixia aquesta versió, però m'ha encantat :)

(Felicitats endarrerides, eh? petons grans)

Jerukiti dijo...

Vaja... ací queda ben patent que a la vida, quan va començar fa milions d'anys, el primer que es va desenvolupar va ser l'amor, i després de molts anys, les espècies van començar a diferenciar-se també en sexe. L'amor, doncs,no entén de sexe, ni d'espècie, ni d'edat... l'amor sense passar pels nostres filtres (a voltes imposats, a voltes creats), és inconfundible.