3 de octubre de 2013

"Las ciudades invisibles." Italo Calvino

     -El puerto está expuesto al septentrión, en la sombra. Los muelles son altos sobre el agua negra que golpea los cimientos; escaleras de piedra bajan, resbalosas de algas. Barcas embadurnadas de alquitrán esperan en el fondeadero a los viajeros que se demoran en el muelle diciendo adiós a las familias. Las despedidas se desenvuelven en silencio pero con lágrimas. [...] Sal de viaje, explora todas las costas y busca esa ciudad -dice el Kan a Marco-. Después vuelve a decirme si mi sueño responde a la verdad.

     -Perdóname, señor: no hay duda de que tarde o temprano me embarcaré en aquel muelle - dice Marco-, pero no volveré para contártelo. La ciudad existe y tiene un simple secreto: sólo partidas y no retornos.


El mapa de Marco Polo

7 comentarios:

CAROLVS II, HISPANIARVM ET INDIARVM REX dijo...

Esas embajadas medievales muchas veces de ida y pocas de vuelta...como la mítica embajada a la corte Tamorlán en Samarcanda de Enrique III de Castilla, capitaneada por Ruy González de Clavijo (que glorioso relato nos dejó) junto con el dominico Alfonso Páez de Santamaría para tratar de buscar su apoyo contra el Turco.

Un abrazo jordi

Cayetano dijo...

Es lo que vuelve a pasar por aquí. La historia se repite.
Un saludo.

Manuel López Paz dijo...

No sé porqué me impresiona tan actual...o me equivoco??

Saludos amigo

Igor dijo...

He leído esto hace unas horas. Y no he sabido qué decir. Y ahora estoy igual. Como si me hubieran cogido por los pies y me hubieran zarandeado.
No hay vuelta, no hay retorno. Y menos de lo soñado.
Entiendo que Calvino, el gran Italo Calvino, habla con símobolos, metáforoas y otras materias nubulosas.

El fragmento me parece sensacional. Fantástico. Te abre una ventana en la mente.
Marco no podrá volver atrás, lo sabe.
Un abrazo.

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Es posible que como a la barca de Caronte, todos acabemos subiendo en ella para no volver.
Un saludo.

Eduardo de Vicente dijo...

Al fin y al cabo no importa el destino, ni de donde se sale, como diría Kavafis solo importa el trayecto.

Un abrazo.

Carmen Cascón dijo...

Es un autor al que todos loan y que todavía no ha caído en mis manos. Después de la lectura de este fragmento pienso que leer alguna de sus obras no sería perder el tiempo.
Un saludo