20 de octubre de 2011

Tristán de Leonís

Este post está dedicado a mi amigo Juan-i  o “Tristán” en agradecimiento a todo lo que en estas dos últimas semanas ha hecho por mí. Por tu nobleza de espíritu y de corazón, y por tu manera siempre desinteresada de actuar, bien te merecerías lucir las mismas armas que el de Leonís.

Seguramente todos los que leéis este tedioso blog sabéis que Tristán de Leonís, hijo del rey Méliadus de Leonís y sobrino de otro rey, Marke de Cornualles, fue miembro de la afamada Orden de la Tabla Redonda fundada por el rey Arturo Pendragón. Planteo sus armas como príncipe y caballero en esta entrada según las describe Michel Pastoureau en su Armorial des chevaliers de la Table Ronde. Eso sí, en este diseño dejo las formas medievales que serían propias de tales armas y me recreo componiéndolo a la “dieciochesca” por puro placer.


De sinople un león de oro armado y lampasado de gules. Por cimera la cabeza de un león de oro, que yo sumo a un yelmo de príncipe, dada la condición de hijo de rey del noble caballero que protagoniza este post. Añade que lleva por soportes dos leones de oro y por divisa “C’est pour Ysout” (Isolda).

La leyenda seguro que todos la conocéis, aunque hay que tener en cuenta que son muchas las versiones clásicas y contemporáneas que se pueden encontrar de ella desde su aparición allá por la Edad Media hasta nuestros días. ¿Y de la ópera de R. Wagner “Tristan und Isolde” qué me decís?

Sirva este post también para mostrar otra versión de estas armas a la recientemente ofrecida en el blog “Dibujo HERÁLDICO” y que recomiendo a todos aquellos que quieran familiarizarse o aprender sobre la ciencia del blasón.

15 comentarios:

El Joven llamado Cuervo dijo...

Qué maravilla, y que ahora me dan ganas de ir por la ópera! Un abrazo.

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Se me había pasado la anterior entrada, y aunque tarde merece un comentario, porque un viaje de vacaciones así, aunque cercano y breve, tranquilo y relajado son los que mejor curan de las fatigas del trabajo y las penas del alma.
Ya ves, Jordi, que hoy no he dicho nada de tu amigo Fernando, el narizotas indeseable, jejeje. Un abrazo.

Igor dijo...

Que me parece un tremenda sofistifación estos blasones que levantas de la nada. Preciosos y extraños.
Oí una vez que Tristán e Isolda son el amor puro, por una vez, en una ocasión.
Saludos.

Xavi Garcia dijo...

No había llegit que era fill d'un rei. Pobret, jo l'he dibuixat amb un casc de noble...

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

La historia de Tristán siempre me ha parecido demasiado triste... al estilo de Romeo y Julieta, los Amantes de Teruel... a mi es que las cosas que no acaban bien no me gustan demasiado... para eso ya tenemos la vida real.

PACO HIDALGO dijo...

Un cordial saludo a tu amigo "Tristán". Y como siempre, una maravilla de escudo y de estudio heráldico. Feliz fin de semena, Jordi.

Cayetano dijo...

La heráldica tiene un encanto especial incluso para los que entendemos poco o nada de blasones. Tiene su estética. Hay páginas estupendas y también "cantamañanas" como aquel que me encontré en un centro comercial empeñado en hacerme el escudo de mi apellido. Yo le dije, ¿cómo es posible que todos o casi todos los apellidos tengan un pasado ilustre si antiguamente la gente noble no representaba ni el 3% de la población? No supo qué contestarme el buen hombre que lo único que pretendía era venderme un pergamino con nuestro blasón.
Y sobre "Tristán e Isolda", qué decir que no se haya añadido ya: una pareja célebre como Romeo y Julieta, Polifemo y Galatea, Espoz y Mina, Ortega y Gasset... Jejeje.
Que tengas un buen día.
Un saludo.
Que tengas un buen día

Cayetano dijo...

Sólo un buen día, no dos en el mismo día.

Manuel dijo...

En casa tengo un blasón que según representa el apellido de mi familia (es un apelido patronímico, así que es bastante común).

Tristan e Isolda...una leyenda, pero quien sabe.

Saludos

JOAQUIN DOLDAN dijo...

interesante

TORO SALVAJE dijo...

No conocía nada de nada pero si sé que me cae bien la gente que es agradecida.

Saludos.

Roberto T dijo...

Qué precioso escudo de armas. Es una maravilla y un estupendo regalo para Juan-i. Y ya se ve que leones no le faltan. Hace pocos años vi la película de Tristan e Isolda, y cuenta una historia encantadora, de esas que ya no se escriben. Me quedé encantado. Una forta abraçada.

Silver's Moon dijo...

Bien merecido el homenaje a tu amigo, seguro que está encantado. Eres un artista recreando blasones, el de Tristán lo has bordado.

Un beso grande

Jerukiti dijo...

Impressionant... com tots els que fas... :)

caotico_jq dijo...

Pues sí, la verdad es que "Querelle" es fantástica... pero está claro que te tiene que gustar determinado cine europeo "rarito", como bien dices. xDDDDD

Por cierto, leyendo tu entrada me he acordado de que hace poco vi "Excalibur". Película a ratos un poquito irregular, pero que me encanta.