22 de septiembre de 2010

Como acelgas, a mi pesar

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Esta entrada la he ido posponiendo durante más de un año. No la publiqué entonces por razones que no alcanzo a comprender, pero ahora ha llegado ese momento queridos lector@s y amig@s blogueros, y estoy seguro de que me entenderéis perfectamente.
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Paseaba yo una tarde de marzo de 2009, bajo un espléndido sol primaveral, por los prados de aquel remanso de paz que supone siempre para mí el Locus Ignorabilis. Iba yo pensando, por el simple hecho de que no se puede evitar hacerlo, cuando me llamaron la atención estas acelgas “asilvestradas” que podéis ver en la foto, y que científicamente se llaman Beta vulgaris var. cicla.
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No sé si sabéis lo que es una acelga. Supongo que sí. Es una planta hortense y comestible; muy apreciada ya que aporta vitaminas, fibra, ácido fólico y sales minerales con un alto contenido de agua; pero si la habéis probado, hervida, como suele cocinarse, también sabréis lo insulsa e insípida que es. Pues al verlas, repito, y no sólo una, que había varias, me vinieron a la cabeza ese tipo de amistades que todos tenemos. Es@s amig@s que se parecen tanto a las acelgas. Con las mismas características, y a las que para poder hacer más sabrosas no tienes más remedio que pasarlas por la sartén, después de la aburridísima espera de su cocción (risa tipo: no puedo más), y añadirles pimentón dulce, piñones, trocitos de huevo duro, taquitos de jamón, unas puntitas de diente de ajo, por ejemplo… Vamos, que te lo tienes que currar y condimentarlas bien, aunque siempre sea de la misma manera, para que resulten apetecibles. No creáis que yo no me veo como una de esas acelgas. Seguro que para muchos de es@s amig@s debo serlo también. Fijaos que puedo hasta imaginarme dentro de una cacerola, hirviendo a fuego lento y sacando ese vapor con olor a “esto no hay quien se lo coma” (risa tipo: no puedo parar de reír).

Lo peor de todo es que yo nunca he sido buen cocinero; y me supone un gran esfuerzo cocinar bien las acelgas para poderlas tragar después. Las espinacas parecen tener mejor sabor, ¿sí no? Tendré que dejar de comer acelgas y buscar espinacas (risa tipo: no me lo creo ni yo).


Estoy un poquito mordaz, ya lo sé, pero también estoy triste e irritable, y cansado de cocinar acelgas y mucho más de tener que comerlas (risa tipo: ya no tengo ganas de risas).

23 comentarios:

Javier Peralta Medina dijo...

Me estoy partiendo,juas, juas Te veo en la olla, hirviendo, y como decía mi abuelo: "els carchofes quand bullen fen chof, chof", pero que me ha venido a la mente, y me parto¡¡¡
(Perdona mi valenciano, pero es lo único que he tenido hoy de alegre)

Madame Minuet dijo...

Ay monsieur, para mí las acelgas no tienen remedio. Por mucho que las condimente, serán siempre acelgas. Y por si fuera poco no tengo la menor idea de esa cosa que es cocinar, así que poco podria hacer al respecto.

Buenas noches, monsieur

Bisous

CarmenBéjar dijo...

Pues amí me gustan las acelgas más que la espinacas, fíjate. No sé cómo te quedarían a ti, pero por lo que dices me parece que muy bien. Aunque ya sabes que como dice el refrán "Lo poco agrada y lo mucho enfada". Así te está pasando a ti.

Saludos

CAROLVS II, REX HISPANIARVM dijo...

Jordi, me ha encantado la metáfora...a mi no m gustan las acelgas sino los alimentos que son ya sabrosos de por sí, vamos los amigos que te hacen reir y divertir ellos solos sin que exista nada más o sin hacer nada en particular, esa gente con la que simplemente te gusta estar y pasar tu tiempo...pero obviamente son difíciles de encontrar, pero haberlos haílos...

Un fuerte abrazo y espero que te pase esa tristeza lo antes posible. Como dice un amigo mio senegalés: la vida son dos días y no tenemos tiempo para estar tristes, hay que disfrutar los 365 días del año como si fueran el último, hay que disfrutar cada momento porque jamás se volverá a repetir

emmagunst dijo...

también yo prefiero la acelga, aunque me dan lo mismo que la espinaca, no tengo ningún problema en comerlas, y lo hago simplemente hervidas a vapor, con muy poquita sal, y una vez fría las agarro del tallo y me las como. Si tengo poco hambre, las revuelvo con huevo y queso y le agrego condimentos...pero por lo general es tal mi ansiedad que las como así nomás. A los amigos aprendí a aceptarlos como son, como quisiera que me traten a mí. Debo parecerme mucho a la acelga, me has dejado pensando...beso

La Meva Perdició dijo...

Estranyava poder llegir una d'aquestes acides reflexions teves. No perds la punta. ^_^
Un bon cuiner com tu, de segur que sempre troba nous condiments i bones receptes, o si no pot treure's del barret un nou sabor amb uns ingredients més bàsics.

maria dijo...

A mi no m'agraden gens.Prova de menjar una cosa dolça.de vegades va bé per canviar l'estat d'ànim.Una abraçada.

Silver's Moon dijo...

En mi caso depende de como sea la acelga, diiigo el amigo, puede ser soso e insulso si tiene cualidades que lo compensen, pero esos amigos vampiros de energía con los que sólo disfrutas cuando tú te lo has currado.... no, esos fuera, los cambio por espinacas echando leches.

Llevo algunos posts pendiente de tu ánimo Dissortat, me preocupa ese vacío existencial del que hablábamos en mi blog... Ánimate hombre!! mi abuela tenía una frase que repetía siempre que me veía triste, ella siempre me decía: "todo pasa, esto también pasará" pues eso, piensa en todo lo bueno que tienes, seguro que si te paras a pensarlo y eres consciente de lo afortunado que eres te ayudará a sentirte mucho mejor.

Un beso grande con achuchón animoso

P.D. ah! y sonríe, sí, sonríe aunque no te apetezca que dicen que la sonrisa tiene efectos milagrosos :P

ricderiure dijo...

visca la verdura!!!
jo m'en faig canelons i tot!
salut i bledes!!

ave de estinfalo dijo...

A mi si me gustan las acelgas, y las espinacas... lo que no me gusta son los chayotes... esos no tienen remedio, las acelgas todavia son comibles

^^

y mas con atun ^^

bYE

El Rey Viudo de España, Matías I dijo...

Comparar las acelgas con la amistad... ¡Jesús! eres un genio, amigo mío.

Comparto tu opinión, los amigos deben ser buenos como son, sin agregados como el dinero o el poder, etc.

Un abrazo

Curiyú dijo...

Mi amor es como una acelga, y aunque la llene de condimentos y cebollitas y quesitos, no toma gusto...

Eastriver dijo...

Mira, las acelgas me caen bien por ese punto de marginadas que tienen. Son feas, son insípidas, se deshacen al hervir, se apelmazan, pero son alimentosas. A mí no me importa que algún amigo o amiga mío/a sea feo/a y algo insípido/a, vale que igual motivan poco, como las acelgas, pero uno les acaba llamando por la misma razón de las come: porque convienen y te renuevan por dentro. Excelso paralelismo el tuyo, ahora que lo pienso. Cuando venga a comer x a mi casa, te juro que le prepararé un plato de acelgas para que aprenda lo sufrido que soy cuando la llamo.

Laura T. Marcel dijo...

Tot el que es fa amb amor s'impregna d'ell. A mi m'agraden les bledes i no necessariament gaire guarnides. El dia que les fas amb aquest "amor" surten bones fins i tot amb un simple raig d'oli. Però la teva comparació va més enllà del gust de les bledes. Els amics, encara que siguin tipus bleda, si són amics els estimem igual, tots tenim els nostres valors + i - però estimem als amics tal i com són, sinó ja no serien ells.
I una altra cosa, s'han de cuinar les bledes i totes les altres coses, igual que s'han de cuidar als amics, als bons i als que no ho són tant. La paella pot ser el meu plat preferit però també n'he menjat d'incomestibles...
Tu amb un bon sofregit pots estar per a xupar-se els dits!!!

Eva Magallanes dijo...

Que no sólo de acelgas vive el hombre (ni la mujer)¡claro está!... pero también podría ser que en aquella cocción y preparación las papilas gustativas despertasen y en esa espera Eros apareciera en la bullente agua y abriéramos la boca ávidos de una simple tortilla o de un más elaborado panqueque relleno con acelga, ricotta y crema... mmmmmmm

Patricia dijo...

Que yo sepa las acelgas tienen fibra, son nutritivas y no engordan nada, así que su ingestión es más que recomendable. Pero ¡Ay! Las espinacas es lo que comía Popeye. Lo importante es crecer y ser fuerte para soportar esta vida

Besicos!!!

Alvarísimo Sánchez-Carnerero Gil-Ortega dijo...

Jajaja me ha encantado esta metáfora... ¿me dejas ponerla en el tablón de mi querido Tuenti? jaja
Saludossss!!

Edmundo dijo...

El mundo está inundado con campos de acelga.

Anónimo dijo...

Sempre les pots bullir,però la part final,el tronc,està amb oli i vinagre,bonissim.També depen del paladar i de les ganes........La xica de les cinc puntes d´estrela.

Igor dijo...

Ay, ay, ay. No sé qué decirte. También pienso en acelgas y espinacas, en qué hay de verdad y en que hay de teatro, de sueño, de irreal.
De todos modos, hay algo cierto. En el mundo de las patatas y los quesos, también hay mucho de acelga, pues la mitad o más no es cierto, es pose, es quedar bien, es navegar entre individuos que realmente no sé qué quieren o qué piensan, como yo-
¿Ser o no ser una acelga? Je.
Saludos.

Len0re dijo...

Espero que encuentres mas condimentos y menos acelgas, si al final se te hacen pesadas...quizá entre los condimentos encuentres uno que te haga olvidar las acelgas. Interesante reflexión y a la vez metáfora.

Saludos

Jerukiti dijo...

A mí no em desagrada les coses sense sal ni condiments... això sí, jo a la bleda, ademés dels pinyons, ou dur, besugo que diuen per ahí i tot això, ho envoltaría tot junt amb uns espinacs i faria un pastisset amb la massa corresponent... estan deliciosos!!! xD

Collidor dijo...

Los especialistas en nutrición recomiendan tomar cinco raciones al día de frutas y verduras, variadas por supuesto, porque cada una aporta una cosa distinta, pero todas son buenas, eso si, y aportan algo nutritivo y beneficioso. Incluso las tristes acelgas tienen lo suyo. A lo mejor el problema no está en estas sencillas y humildes verduritas, sino en un paladar demasiado exigente que necesita condimentarlas y disfrazarlas de sabores que le resulten más cómodos y fáciles de degustar, en lugar de saborear la simple esencia de algo sutil, aunque sea aburrido de cojones.