28 de enero de 2010

28 en 28

Hace 28 años yo no estaba allí. Mucha gente tendrá muy buenos recuerdos de aquel día 28, el de entonces, cuando yo aun no estaba. Yo estuve algunos años después, durante algunos años, y también guardo muy buenos recuerdos de esos días 28, de esos años en que estábamos. Un año ya no estabas, y pasaron otros años, y en estos otros años que pasan y no estás, ni podrás estar nunca; yo sí estoy en esos días 28 de cada año, recordando en un día 28 como este, aquellos años en que estabas.


No hay imagen disponible, porque ya no existe aquella retama amarilla. (Vid. entrada 27 en 28) Ya no desprenderá su aroma dulzón, y ya no tendrá aquel sabor amargo.

Hay buenos recuerdos que también deben ser olvidados.

7 comentarios:

maria dijo...

Un missatge encriptat i curiós...
Poses la mateixa frase en tots dos...
Quin misteri.De totes maneres cadascú viu els seus dies i potser no hi eres perquè estaves destinat a fer alguna cosa més important.

Laura T. Marcel dijo...

Com em costa acabar d'entendre això que dius sense dir-ho. Suposo que es tracta del lament d'una absència. Afortunadament en guardes bons records, encara que els vulguis oblidar... no puc dir-te res més.
El missatge està encriptat. Qui el desencriptarà? El desencriptador que el desencripti, bon desencriptador serà.

BonjourJuan dijo...

Ningún recuerdo debe ser olvidado. Una vida sin ellos, sería un simple transcurso lineal de momentos, de imágenes, sonidos y un determinado tiempo. El recuerdo es lo que los hace salir de ese encasillamiento, y lo que te hace añorar ahora eso que tanto bien te hizo. Jamás te olvides de lo recuerdos: los buenos para disfrutar, y tampoco de los malos; de ellos se aprende. Un abrazo porteño, Juan.

Glömska dijo...

Yo no sabria vivir sin recuerdos siento que me apago con ellos aunque los buenos tienden a convertirse en pura melancolía ..victor hugo decía que la melancolía es la felicidad de estar triste..
Me encantó tu entrada es hermosa.

Dissortat dijo...

Yo me "alimento" de recuerdos, buenos y malos. Nunca olvido. Los malos recuerdos, duelen, pero también los buenos, por eso escribo y remarco esa frase. Nuestros recuerdos son nuestros, y son un tesoro para cada uno de nosotros. Nunca hay que olvidar. La tristeza y/o la felicidad, muchas veces son consecuencia de todos muestros recuerdos.
Soy melancólico por naturaleza (una melancolía enfermiza, como dirían en el s.XIX), muchos de vosotros lo sabéis, y si paseáis por este bosque, lo podréis comprobar.

Isla Mía de tod@s dijo...

Estimado amigo
Ya me habías dicho q ningún buen recuerdo debía ser olvidado ¿ X qué este cambio? Aunque el olvido, ya sabemos es inevitable para muchas veces seguir existiendo.
Saludos
YGG

Dissortat dijo...

Yunior: dijimos que habían buenos recuerdos que debían ser olvidados, ¿recuerdas? pero llegamos a la conclusión de que ningún buen recuerdo debe ser olvidado, para que nos deje ese "dolorcito" tenue del buen recuerdo no recuperable.