9 de febrero de 2009

Un poco más sobre cerrojos y cerrajeros.

Hablábamos ayer y el día de antes, de cerrojos, llaves y cerrajeros. Ayer, concretamente de y al respecto de la casualidad, llegando a la conclusión de que no existía (Ver los comentarios). Y ahora mismo que acabo de contestar a uno de eso comentarios, abro la novela que estoy leyendo -para hacerme un capitulillo antes de comer-, y leo en el tercer párrafo: "Había una cafetería a poca distancia, en Schlossergasse, es decir , en la calle de los Cerrajeros, un local llamado..."

Si la casualidad no existe, y parece que en eso coincidimos. Si todo es causal, ¿cuál es la causa de tantos cerrojos, llaves y cerrajeros? ¿Tengo que abrir algo o cerrarlo? ¿La clave está en una ferretería? ¿Pude haber hecho más por el segundo cerrajero? ¿Debí tomarme el café con el primer cerrajero cuando me lo propuso, aunque supongo que por mera cortesía? No hablé del primer cerrajero, porque no le di importancia. Estaba solo, como siempre, en el Locus Ignorabilis. Necesitaba otra llave (la que se ve en la foto de hace dos días), y él me recordó nuestro primer encuentro, curiosamente también en el hospital, pero bajo circunstancias muy distintas; así que tendré que pensar sobre todo esto, e intentar encontrar la causa de ello, y el efecto que puede tener en mí. Ya sabéis eso de la Ley de Causa y Efecto...

5 comentarios:

MaPaXhiTo dijo...

Quizás las coincidencias existan y toda esta serie de acontecimientos casuales sobre cerrajeros se deba a que quizás le tengas que abrir la puerta a alguien de tu entorno/alrededor que no está muy presente para tí pero del cual podría haber una cierta necesidad mútua entre ambos. Quizás haya una persona que quiera ser tu cerrajero y no te das cuenta, quizás el cerrajero eres tú pero la puerta se te resiste porque te la tienen primero que abrir desde fuera para engrasar esa cerradura y que no vuelva a atascarse de nuevo, quizás ... quizás ...

MaPaXhiTo dijo...

Quizás quien tenga que engrasar la cerradura seas tú a una puerta entre ambos, una puerta con doble sentido de apertura y de la cual está oxidada por el desuso y sin daros cuenta ninguno de los dos hace por abrirla hacia un lado o hacia el otro quedándose así la puerta siempre cerrada ...

Jerukiti dijo...

Fa falta una clau, no?? Hi ha que obrir una porta segur!!! Açò és posa emocionant!!! Sempre mola més obrir que tancar, no?? Avuí no estic molt "profundo" com pots vore XD.

Dissortat dijo...

Sí, quizá deba revisar todas las puertas de mi "castillo interior" y engrasar algunas de ellas, ya oxidadas por el tiempo y el desuso. De todas maneras hay cerraduras que habría que descerrajar a la fuerza para que se abriesen. Es posible que también quiera cerrar puertas. No sé.

Dissortat dijo...

I si la clau s'ha perdut? Supose que per això estan els serrallers també. Per a fer claus de portes sense clau. He de cercar un serraller? Crec que he perdut la clau...